EL TRASPLANTE

 

El primer trasplante de córnea se realizó en 1824. La córnea es un tejido que normalmente no esta vascularizado (no tiene vasos sanguíneos), por lo que al contrario de

los órganos, no presenta un riesgo de rechazo.

La experiencia del trasplante de córnea se tuvo previamente en conejos, las córneas se separaban y volvían a implantar con resultado de cicatrización adecuado.

Desde entonces se ha avanzado en el procedimiento de trasplante de córnea, también conocido como Queratoplastia.

  • Mejoras en el instrumental (pinzas, blefaróstato, bisturí, tijeras, queratótomo).
  • Tratamiento de medicamentos antes y después del trasplante de córnea.
  • Manejo del tejido, que en líquido de conservación tolera hasta 14 días desde que se obtiene la donación hasta que se realiza el trasplante. El líquido contiene medicamentos que mantienen sin infección el tejido y mantienen los sustratos necesarios para que las células se mantengan viables hasta el momento del trasplante.
  • La evaluación de la córnea por microscopio especular, que permite evaluar las células de la córnea sin tener que manipularla o retirarla del líquido de preservación.

¿QUÉ ES UN TRASPLANTE DE CÓRNEA?

El trasplante de córnea o queratoplastia es una intervención quirúrgica en la cual se sustituye tejido corneal dañado o enfermo por tejido corneal sano. Entre los objetivos que se  pretenden alcanzar al realizar un trasplante de córnea se encuentran mejorar la agudeza visual, restaurar la morfología de la córnea, eliminar tejido inflamado que no responde al tratamiento médico y mejorar la función estética.

¿CUÁL ES EL OBJETIVO DEL TRASPLANTE?

El trasplante de córnea tiene por objeto mejorar la visión. El trasplante de córnea tiene la particularidad de que sólo se pueden obtener estos tejidos de una persona fallecida cuyos familiares hayan accedido a donar. No existe hasta el momento un tejido diferente que pueda sustituirlo: córneas de animales o implantes de otros componentes no son funcionales.

¿CÓMO SE REALIZA LA CIRUGÍA?

Se realiza en un quirófano, con cuidado en mantener totalmente libre de bacterias el sitio de la cirugía. Se utiliza un microscopio y se requieren materiales para microcirugía.

La operación no genera dolor. La anestesia depende de la edad y condiciones del paciente. Por lo que puede ser local (solo anestesiar el ojo por ser éste el sitio de cirugía) o puede requerirse anestesia general (por ejemplo en un niño en quien se tiene riesgo que no siga las indicaciones o que presente pánico dentro del quirófano). Se considera una cirugía ambulatoria, por lo que el paciente al terminar el procedimiento se puede retirar a continuar el manejo en su hogar.

El procedimiento más frecuente requiere suturas para mantener la córnea implantada en su lugar por tiempo prolongado hasta que cicatrice.

Después de la cirugía

La córnea trasplantada permanecerá con las puntadas en su lugar por un tiempo prolongado hasta que se estima que está bien cicatrizada y no han ocurrido indicios de rechazo corneal, integrándose definitivamente al ojo y permitiendo al paciente una visión aceptable.

El paciente puede realizar casi una vida normal después de la intervención, puede leer, ver la televisión, andar, o ducharse, siempre evitando el daño directo al ojo, como es restregárselo, nadar en albercas (por el cloro) o ríos.

La agudeza visual definitiva se consigue hasta después de 6 y hasta 12 meses posterior a la cirugía de trasplante, esto porque la córnea adquiere su curvatura definitiva hasta que termina el proceso de cicatrización.

Es frecuente que la córnea trasplantada no coincida en curvatura a la córnea que se sustituyó, por lo que se pueden requerir gafas o lentes de contacto graduados para conseguir la mejor agudeza visual posible.

 

Información adicional