PATOLOGÍAS QUE REQUIEREN TRASPLANTE DE CÓRNEA

La córnea sana requiere mantenerse trasparente y con una curvatura adecuada, por lo que los padecimientos que alteren cualquiera de estas dos condiciones pueden

requerir en estadios avanzados la sustitución del tejido corneal afectado por un trasplante de córnea.

Las lesiones que hacen opaca la córnea:

  • Herida
  • Lesión por calor o resequedad
  • Lesión por infección: Hongos, herpes, conjuntivitis.
  • Lesión por partículas: Rebaba metálica, astilla, otras que rasguen la córnea.
  • Irritación corneal crónica con formación de carnosidad (pingüécula, pterigión) hasta alcanzar la córnea.

La condición médica propia de la córnea que altera su curvatura y que más frecuentemente requiere de un trasplante de córnea es el queratocono.

El queratocono es una enfermedad de la córnea la cual causa mala visión de forma progresiva,  la córnea cambia su curvatura adquiriendo una forma cónica irregular debido a la alteración de su estructura interna.

La estructura interna de la córnea contiene fibras de colágeno, el colágeno es una proteína de alargada que se encarga de sostener las células de la córnea, la alteración de esta proteína en el interior de nuestra córnea es la causa principal del desarrollo del queratocono. También se puede acelerar el cambio de curvatura con la presión sobre la córnea (picar los ojos, rascado)

Síntomas:

  • Sensación de irritación de ojos y aparentes alergias frecuentes. No es aconsejable frotar los ojos continuamente.         
  • Cambios en la graduación o receta de sus gafas muy frecuentes sobre todo en el astigmatismo.          
  • Problemas de visión nocturna.
  • Fotofobia (deslumbramiento y halos en las luces. Malestar por luz intensa).

Cuando estos síntomas se presentan en un solo ojo es más probable que se esté desarrollando el queratocono.

El queratocono es una enfermedad que evoluciona progresivamente por lo que en un inicio puede pasar desapercibida.

El tratamiento indicado es el uso de gafas o lentes de contacto para mejorar la agudeza visual del paciente, esto permite que la córnea mantenga su curvatura con apoyo del lente de contacto.

En una segunda fase  cuando el paciente presenta un astigmatismo irregular, pierde la córnea su capacidad de enfoque.

El queratocono debe de ser tratado con lentes de contacto permeables o semirrigidas, En esta fase los lentes de armazón ya no son útiles.

En la tercera fase cuando las lentes de contacto o no se toleran o no proporcionan buena agudeza visual se puede dar soporte dentro de la córnea con implantes en forma de anillo, son unos segmentos de material de prótesis que se introducen en la córnea del paciente.

En la fase final cuando el paciente no alcanza una agudeza adecuada con ningún tratamiento anteriormente citado solo queda realizar un trasplante de córnea.

 

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